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martes, 16 de febrero de 2021

LOS MEDJAY: LA GUARDIA DEL FARAÓN

Famosos en la cultura popular por conocidas sagas cinematográficas como "La Momia", o por célebres videojuegos como Assasins Creed Origins, los Medjay, es el nombre que los egipcios de la antigüedad dieron a un pueblo que habitaba la región del norte de Sudán, las montañas del Mar Rojo y el oeste de Atbai y que eran famosos entre sus contemporáneos por su grandes cualidades para el ejercicio de las armas.


El pueblo medjay probablemente perteneció a un grupo cultural mayor que aparece en los registros cusitas del primer milenio a. C., los Meded, nombrados en los textos demóticos de Belhem. Los griegos y los romanos se referían a este grupo como Blemmyes, y actualmente se denominan Bedja en árabe. Los egipcios también llamaba al conjunto de estos pueblos Iuntiu, y los griegos usaban de forma peyorativa el término trogloditas.


La zona de las montañas del Mar Rojo tenía unas diferencias climáticas notables entre estaciones, lo que empujaba a sus habitantes a la migración estacional: en época de sequía, se trasladaban al Nilo con sus rebaños, volviendo a las montañas durante las lluvias. Esto facilitó la existencia de rutas comerciales bien establecidas entre Antiguo Egipto y Punt desde periodos antiguos. La primera referencia inequívoca a la gente de esta región es un pequeño número de tumbas en Nubia, así como un grupo de estelas en Helwan, contemporáneas a la segunda dinastía. Su anatomía muestra rasgos africanos arcaicos, tales como mandíbulas grandes. Eran más altos que los egipcios y tenían una musculatura más fuerte; esto los hizo aptos para la profesión de las armas.

Hablar de la civilización egipcia es una tarea tan difícil como romper la gran cantidad de mitos que se han generado a su alrededor. Los datos lo avalan, pues se extendió durante 3.500 años. De hecho, por ejemplo, la popular Cleopatra VII estuvo más cerca cronológicamente de la llegada del hombre a la Luna que de ver la construcción de la pirámide de Keops. Por ello, cuesta tanto explicar conceptos tan aparentemente sencillos como la forma en la que se estructuraba el ejército del Nilo o cómo iban armados sus soldados. Lo mismo ocurre con los Medjay, ya que dependiendo de la etapa de la historia egipcia de la que tratemos, el término significará algo bien distinto, debido a la evolución de este pueblo y el significado de la palabra "medjay" a lo largo del tiempo. Una etnia de mercenarios nubios que, con el paso de los años, evolucionó hasta convertirse en la guardia de élite del soberano y en la policía encargada de proteger lugares de importancia determinante como las tumbas de los dignatarios. Nada que ver con la forma fantasiosa y romántica en la que los representa el largometraje «La Momia» o la saga de videojuegos Assasins Creed.

A principios del Imperio Antiguo poco se sabe de la gente de esta zona, sólo hay referencias dispersas a las campañas realizadas en su contra para asegurar las rutas de Uadi Hammamat a las minas y canteras, así como las establecidas con las instalaciones portuarias del Mar Rojo, utilizadas para el comercio con Punt.

El origen del rastro histórico de los Medjay hay que buscarlo entonces en el Imperio Antiguo, ubicado entre los años 2686 y 2181 a. C.). Por entonces eran un pueblo que bien podría definirse como esquivo. Una suerte de subgrupo dentro de los nubios cuyos miembros provenían del desierto oriental (en la tierra Medja, en Sudán). La primera mención a los medjay en documentos escritos se remonta a la sexta dinastía, cuando son enumerados entre otros pueblos nubios por Uni el Anciano, que era en ese entonces chaty de Pepi I.​ Durante este tiempo, el término "medjay" se refería a la gente de la tierra de Medja, un distrito que se encuentra justo al este de la segunda catarata, en Nubia. Un decreto del reinado de Pepi I, que enumera los diferentes títulos de gobierno e incluye el "Supervisor de Medja" (de los que se conocen dos, Irtjet y Satju), pone de manifiesto que Medja era, por lo menos hasta cierto punto, tributario del gobierno egipcio. ​Por inscripciones de las tumbas de los nomarcas en Asuan y por informes de los conductores de caravanas de Elefantina se sabe que los medjays, bajo supervisión egipcia, se encargaron del control de la región, e incluso lucharon contra los hicsos durante el reinado de Kamosis (segundo periodo intermedio),​ siendo una pieza fundamental para convertir Egipto en una potencia mundial.

Durante el Imperio Medio, la definición de "medjay" comenzó a referirse más a una tribu que a una tierra. Durante la dinastía XII aparecen representados en las capillas funerarias como pastores de ganado demacrados. Registros escritos, como despachos de la fortaleza de Semna, se refieren a los medjay como nómadas del desierto y algunas actas de la dinastía XIII muestran diferentes delegaciones medjays siendo recibidas en la corte. Como pueblos itinerantes, trabajaron en todos los sectores de la sociedad egipcia, incluyendo asistentes de palacio, empleados, comerciantes, auxiliares de los templos, etc. Los medjay trabajaron en fortificaciones egipcias en Nubia, patrullaron los desiertos y actuaron como guías del ejército, siendo soldados del mismo.

Desempeñaron un importante papel en las campañas egipcias contra Nubia y Kush, que llevaron a la construcción de fortificaciones en Nubia y Egipto, cerca de la frontera. Los medjays formaron una parte sustancial de las tropas de las guarniciones, y fueron utilizados para patrullar el desierto e impedir la infiltración de otros pueblos. Otra prueba sobre ellos la proporciona la fortaleza Serra Ost, cuyo nombre era Jesef-Medjay, defensor del medjay Cuando a principios del Imperio Nuevo Egipto se extendió hasta la cuarta catarata del Nilo, los medjays rara vez se mencionan como una fuerza de combate, sino que el término se utiliza cada vez más como sinónimo de policía.

En el Imperio Nuevo, la palabra medjay había evolucionado y se refería a los miembros de batallones del ejército que actuaban como exploradores del desierto y protectores de las áreas de interés faraónico. Durante la dinastía XVIII, eran una fuerza policial paramilitar de élite, utilizada para proteger las zonas de valor, especialmente en las áreas de interés faraónico, como ciudades, cementerios reales y las fronteras de Egipto.​ El término ya no se refería solo a un grupo étnico y con el tiempo el nuevo significado lo convirtió en sinónimo de la ocupación policial en general.

Aunque son más notables por su protección de los palacios reales y las tumbas de Tebas y sus alrededores, se sabe que actuaron a lo largo del Alto y Bajo Egipto. Cada unidad regional tenía sus propios capitanes. Aunque al principio el grupo sólo constaba de los que se consideraban étnicamente medjays y descendían del antiguo grupo tribal, esto cambió con el tiempo, a medida que más y más egipcios se unieron a la profesión. Según los registros escritos, se puede observar que varios jefes y capitanes medjays tenían nombres egipcios y eran descritos como tales. El por qué de este cambio no se sabe exactamente, pero cabe suponer que porque al ser vistos como guerreros de élite, los egipcios desearían tener un estatus similar al de los bravos medjays.

Después de la vigésima dinastía, en el llamado período tardío de la historia egipcia, el término medjay ya no se encuentra en los registros escritos egipcios. Los egiptólogos no saben si la profesión había sido abolida o el nombre había sido cambiado. Sin embargo, se especula que un grupo llamado Meded que luchó contra los kushitas durante los siglos quinto y cuarto antes de Cristo podría haber estado relacionado con los medjays.

En cualquier caso, no hay duda de que jugaron un papel importante en Antiguo Egipto, primero como mercenarios extranjeros empleados por el ejército egipcio y más tarde como una fuerza policial paramilitar que vigilaba palacios y tumbas reales.

miércoles, 20 de enero de 2021

LA DINASTÍA QUE VIÓ CRECER A CLEOPATRA

La Dinastía Ptolemaica, la dinastía que vio crecer a Cleopatra.


La dinastía ptolemaica, llamada así porque todos sus reyes recibieron el nombre de Ptolomeo, fue fundada por un general de Alejandro, Ptolomeo, quien desempeñó un papel importante en sus últimas campañas por Asia Menor. Era hijo de Lagos (por lo que también se conoce como dinastía lágida), aunque, según un rumor no desmentido en su época, en realidad era hermanastro de Alejandro quien le tuvo gran consideración. Esta dinastía gobernará Egipto, desde la muerte de Alejandro Magno en el 323 a. C., hasta que pasó a ser una provincia romana en el 30 a. C.

Cuando muere Alejandro en el año 323 a. C., sus esposas Estatira, la hija de Darío, y Roxana habían concebido posibles herederos. Alejandro no había designado un sucesor, ya que poco antes de su muerte, ante el requerimiento de Pérdicas, al que entregó su anillo, indicó tan sólo: Hoti to kratisto: Al mejor hombre. Pérdicas asumió la regencia, en la que se inicia una violenta lucha por el poder con los asesinatos de Estatira, Filipo III Arrideo, hermanastro de Alejandro, Roxana, el hijo de ésta, Alejandro IV, Pérdicas y Cleopatra, hermana de Alejandro.

Ptolomeo se instala como sátrapa de Egipto, en nombre de los sucesores de Alejandro, Filipo III Arrideo y Alejandro IV, donde permanece al margen de las sangrientas luchas sucesorias, además de trasladar el cuerpo de Alejandro, que marchaba hacia Macedonia, a Alejandría donde fue sepultado.

Ptolomeo I SoterEn el año 321, tras el asesinato de Pérdicas, Ptolomeo rechazó la regencia del Imperio. Finalmente, cuando todos los posibles sucesores de Alejandro habían desaparecido, se coronó faraón en el año 305, con el nombre de Ptolomeo I Sóter, salvador. Así se inicia en el Egipto faraónico el gobierno de una dinastía extranjera, de origen macedónico, que se extinguirá tras la muerte de Cleopatra VII, en el año 30 a de C. Ptolomeo estableció su capital en Alejandría, ciudad cosmopolita con población griega y judía, que llegó a ser el gran centro comercial e intelectual de la época y en la que construyó la famosa Biblioteca de Alejandría. Fue el autor de una historia sobre las campañas de Alejandro, hoy desaparecida.

Egipto prosperó bajo su mandato y el de sus sucesores, Ptolomeo II Filadelfos y Ptolomeo III Evergetes; más tarde, durante los siglos II y I a. C., cuando Roma comenzó a intervenir de modo creciente en los asuntos egipcios, Egipto inicia una progresiva decadencia.

Los ptolomeos se consideraron continuadores de los faraones y aunque respetaron la iconografía, arte y cultura egipcia, conservaron la cultura y el idioma griego, y solo Cleopatra VII Filópator aprendió y habló la lengua egipcia.

La dinastía adoptó el incesto entre hermanos e intentó dar una imagen de armonía familiar, como se refleja en los nombres y títulos de los reyes: Filadelfos (amante de su hermano), Filopator (amante de su padre), Filometor (amante de su madre), pero, en realidad, a partir de Ptolomeo IV, en esta familia surgieron una serie de intrigas y asesinatos, como medio de alcanzar el poder. Intrigas y asesinatos entre las que creció una de las mujeres más memorables de todos los tiempos, Cleopatra.

La dinastía ptolemaica controló Egipto durante casi tres siglos (305 - 30 aC), cayendo finalmente frente los romanos. Curiosamente, mientras gobernaban Egipto, nunca se convirtieron en egipcios. En cambio, se aislaron en la ciudad capital de Alejandría, una ciudad imaginada por Alejandro Magno. La ciudad era griega tanto en lenguaje como en práctica. No hubo matrimonios con extraños; los hermanos se casaban con hermanas, el tío se casaba con sobrina. Al final, incluso la infame Cleopatra VII permaneció macedonia. A excepción de los dos primeros faraones ptolemaicos, Ptolomeo I y su hijo Ptolomeo II, la mayoría de la familia era bastante inepta y, al final, solo mantuvo la autoridad con la ayuda de Roma.

UNA FAMILIA GRIEGA DE FARAONES EGIPCIOS

Uno de los aspectos únicos y a menudo malentendidos de la dinastía ptolemaica fue que nunca se volvió egipcia. Los Ptolomeos coexistieron como faraones egipcios y como monarcas griegos. En cada aparición, permanecieron completamente griegos, tanto en su idioma como en sus tradiciones. Esta característica única se mantuvo a través del matrimonio mixto; la mayoría de las veces estos matrimonios eran entre hermano y hermana o incluso tío y sobrina. Esta endogamia tenía la intención de estabilizar a la familia; la riqueza y el poder se consolidaron. Aunque considerado por muchos como costumbre egipcia y no griega -la diosa madre Isis se casó con su hermano Osiris-, estos matrimonios entre hermanos estaban justificados o al menos eran más aceptables cuando los críticos aludían a que, incluso en la mitología griega, los dioses se casaban; Cronos se había casado con su hermana Rea mientras Zeus se había casado con Hera.

De los quince matrimonios ptolemaicos, diez fueron entre hermanos y dos con una sobrina o primo. Esto significaba que incluso la infame Cleopatra VII, la última Ptolomeo en gobernar Egipto y tema de los dramaturgos y poetas, no era egipcia sino macedonia. Según un historiador, ella era descendiente de reinas griegas tan grandes como Olimpia, la madre excesivamente posesiva de Alejandro.

Sin embargo, en su defensa, Cleopatra fue la única Ptolomeo que aprendió a hablar egipcio y se esforzó por conocer al pueblo egipcio. Por supuesto, esta endogamia fue menos que ideal; los celos eran frecuentes y las conspiraciones eran comunes. Ptolomeo IV supuestamente asesinó a su tío, hermano y madre, mientras que Ptolomeo VIII mató a su hijo de catorce años y lo cortó en pedazos.

PTOLOMEO I SOTER

La muerte repentina de Alejandro Magno en 323 aC. trajo el caos y la confusión a su vasto imperio, ya que murió sin nombrar a un heredero o sucesor, diciendo en cambio que el imperio era dejado "al mejor". Aquellos comandantes que lo habían seguido fielmente desde Macedonia a través de las arenas del desierto de Asia occidental tuvieron que decidir por sí mismos el destino del reino. Algunos querían esperar hasta el nacimiento del hijo de Alejandro y Roxana, el futuro Alejandro IV, mientras que otros eligieron un remedio más inmediato y egoísta, simplemente dividirlo entre ellos. La decisión final traería décadas de guerra y devastación. El vasto territorio se dividió entre los generales más leales de Alejandro: Antígono I, el tuerto, Eumenes, Lisímaco, Antípatro y, por último, Ptolomeo, el "más emprendedor" de los comandantes de Alejandro.

Ptolomeo I Soter (Salvador) (366 - 282 aC) era un noble macedonio y, según la mayoría de las fuentes, el hijo de Lagos y Arsinoe. Desde la infancia había sido amigo de Alejandro, su catador oficial, guardaespaldas e incluso posiblemente un pariente; abundan los rumores de que él era hijo ilegítimo de Felipe II, el padre de Alejandro. Después de la muerte del rey, él había liderado la campaña para dividir el imperio entre los principales generales y en la Partición de Babilonia, y para su deleite, recibió la tierra que siempre había anhelado, Egipto. A los ojos de Ptolomeo, Egipto era ideal.

Después de años de opresión bajo los persas, el pueblo de Egipto había dado la bienvenida a Alejandro y su ejército conquistador. Los conquistadores persas habían sido intolerantes con las costumbres y la religión egipcias. Alejandro era mucho más tolerante, incluso abrazando a sus dioses, rezando en sus templos. Incluso había construido un templo para honrar a la diosa madre egipcia Isis. Sin embargo, en Egipto, Ptolomeo vio un gran potencial, aunque egoístamente. Había riqueza sin límites, en gran medida dependiente de la producción agrícola; sus fronteras eran fáciles de defender con Libia que yacía hacia el oeste y Arabia hacia el este (era sabio en no confiar en sus compañeros comandantes); y fue amigable con su hogar de Macedonia.

Desafortunadamente, aunque la partición pudo haberle otorgado Egipto a Ptolomeo, hubo algunos que no confiaban en él como el inconforme comandante Pérdicas, el sucesor autoproclamado de Alejandro. De modo que Cleómenes de Naucratis, que había sido nombrado ministro de finanzas egipcio por Alejandro, fue nombrado por Pérdicas como un adjunto o hypacho para observar (o espiar) a Tolomeo. Al darse cuenta de la estratagema de Pérdicas, Ptolomeo supo que tenía que liberarse de Cleómenes, por lo que acusó al incauto ministro de "malversación fiscal" -no una acusación completamente inventada- y lo hizo ejecutar. Con Cleómenes fuera, ahora podría gobernar solo sin que nadie lo vigilara por encima del hombro, y al hacerlo, estableció una dinastía que duraría casi tres siglos hasta la época de Julio César y Cleopatra VII. Durante el gobierno de cuatro décadas de Ptolomeo de Egipto, él colocaría al país en una posición económica y administrativa sólida.

Después de la muerte de Cleómenes, Ptolemeo I rápida y firmemente comenzó a establecerse en Egipto. Su único propósito fue hacer que Egipto volviera a ser grandioso. A regañadientes, sin embargo, se involucró en las Guerras de los Sucesores en curso. Mientras Ptolomeo I no buscaba intencionalmente territorio fuera de Egipto, sin embargo, aprovecharía la ocasión, si surgiera, y ocuparía la isla de Chipre alrededor del 318 aC. Otra oportunidad la encontró luchando contra un espartano llamado Thribon que se había apoderado de la ciudad de Cirene en la costa norte de África. Después de una victoria rápida y decisiva, entregó al conquistador caído a la ciudad, quien rápidamente lo ejecutó. Desafortunadamente, Ptolomeo no pudo evitar involucrarse con los otros comandantes, y le dio refugio a Seleuco y luego apoyó a Rodas contra las fuerzas invasoras de Demetrio el Sitiador, hijo de Antígono.

Aún así, estaba en constante rivalidad con Pérdicas. La hostilidad no disminuyó desde que Ptolomeo robó el cuerpo de Alejandro mientras era transportado a una tumba recién construida en Macedonia. Como el quiliarca del rey, Pérdicas se había establecido con seguridad después de la muerte de Alejandro, siempre con la esperanza de unir el imperio. Poseía el anillo de sello así como el cuerpo del rey, preparándose para devolverlo a Macedonia. Sin embargo, en Damasco el cuerpo desapareció inexplicablemente. Ptolomeo lo había robado y llevado a Memphis y luego a Alejandría, donde se exhibía el sarcófago dorado en el centro de la ciudad. 

Pérdicas, por decir lo menos, estaba indignado. Sin embargo, para aquellos en Egipto, la legitimidad de la dinastía ptolemaica radicaba en su conexión con el rey caído. Incluso en la muerte, jugó un papel importante tanto en la imaginación egipcia como en la ptolemaica. El robo de Alejandro fue demasiado para Pérdicas. El largo desacuerdo finalmente terminó en guerra (322 - 321 AEC). Levantó su asalto militar contra el faraón ptolemaico, pero después de tres intentos fallidos de cruzar el Nilo a Egipto y la pérdida de más de dos mil soldados, su ejército ya había tenido suficiente y lo ejecutó. Hubo pocas o ninguna lágrima entre los otros comandantes por Pérdicas entre quienes no había sido muy popular.

PTOLOMEO II FILADELFO

Ptolomeo I murió en 282 aC, y como su sucesor nombró a su hijo Ptolomeo II Filadelfo (que ama a su hermana) (308 - 246 aC). El joven Ptolomeo había servido como corregente con su padre desde el año 285 aC. Ptolomeo II se casó con la hija del rey regente de Tracia Lisímaco, Arsinoe I. Para fines de alianza, después de la muerte de su primera esposa, Lisímaco había elegido casarse con Arsinoe II, la hija de Ptolomeo I y su amante Berenice, alrededor del año 300 aC. Fue un matrimonio del que se arrepentiría. Por razones desconocidas, probablemente para asegurar el trono de Tracia para su propio hijo, Arsinoe II convenció a su esposo para que matara a su hijo mayor (de su primer matrimonio) y heredero de los cargos falsos de traición. El asesinato del popular joven comandante causó revuelo entre muchos de sus compañeros oficiales.

Después de la muerte de Lisímaco, Ptolomeo se casaría con su hermana (y viuda del rey) Arsinoe II. A diferencia de muchos de sus sucesores, Ptolomeo II expandió Egipto con la recuperación de Cirene (la ciudad había declarado la independencia de Egipto) y adquisiciones en Asia Menor y Siria. Luchó en dos guerras (las guerras sirias) contra Antíoco I y Antíoco II (260-252 aEC) y casaría a su hija Berenice con Antíoco II. Desafortunadamente, él también luchó y falló en la Guerra de Cremónides contra Macedonia (267 - 261 BCE). En Egipto, estableció puestos comerciales a lo largo del Mar Rojo, completó la construcción del Faro y amplió la biblioteca y el museo. Para honrar a sus padres, estableció un nuevo festival, la Ptolemaia.

GUERRAS SIRIAS

Aparentemente, Ptolomeo II fue uno de los últimos grandes faraones de Egipto. Muchos de los que le siguieron no lograron fortalecer a Egipto tanto interna como externamente. Los celos y las peleas internas eran comunes. Sobre la muerte de su padre en 246 BCE, Ptolomeo III Evergetes (Benefactor) (284 - 221 aC.) subió al trono. Se casó con Berenice II de la ciudad griega de Cirene. Entre sus seis hijos estaban Ptolomeo IV y una princesa también llamada Berenice. La repentina muerte de la princesa provocó el Decreto Canopus (238 aC.) que, entre otras proclamas, la honró como una diosa. Una sugerencia interesante hecha en el decreto fue para un nuevo calendario, uno que incluía 365 días con un día adicional cada cuatro años, pero que no fue adoptado. En 246 aC., Ptolomeo III invadió Siria para apoyar al marido de su hermana, Antíoco II, en la Tercera Guerra de Siria contra Seleuco II, pero solo adquirió ciudades en Siria y Asia Menor.

Su sucesor e hijo Ptolomeo IV Filópator (Padre amante) (244 - 205 aC). llegó al trono egipcio en 221 aC. Siguiendo la tradición familiar, se casó con su hermana Arsinoe III en 217 aC. Obtuvo un pequeño grado de éxito en la Cuarta Guerra Siria (219 - 217 aC.) contra Antíoco III. Sin embargo, en gran medida ineficaz, su único otro logro fue la construcción del Sema, una tumba para honrar tanto a Alejandro como a los Ptolomeos. Desafortunadamente, él y su esposa fueron asesinados en un golpe de estado en el año 205 aC.

Ptolemeo V Epiphanes (Hecho-manifiesto) (210 - 180 aC.) era el hijo de Ptolomeo IV y Arsinoe III y debido a la muerte repentina de sus padres heredó el trono cuando era un niño pequeño. Se casó con la princesa seléucida Cleopatra I en 193 aC. Desafortunadamente, la guerra y la revuelta de los reyes seléucidas y macedonios con la esperanza de apoderarse de las tierras egipcias siguió a su ascensión. Después de la Batalla de Panio en el año 200 a. C., Egipto perdió un territorio valioso en el Egeo y Asia Menor, incluida Palestina. En 206 aC., la disidencia surgió en la ciudad egipcia de Tebas, y permanecería fuera del control de Ptolomeo durante veinte años.

El sucesor de Ptolomeo Ptolomeo VI Filómetor (que ama a su madre) comenzó su reinado, como su padre, cuando era un niño pequeño, sirviendo con su madre hasta su inesperada muerte en 176 aC. A pesar de tener serios problemas con su hermano, el futuro Ptolomeo VIII Evergetes II (Benefactor), se casó con su hermana Cleopatra II y comenzó su tumultuoso reinado. Egipto fue invadido dos veces (169 - 164 aC.) por Antíoco IV; su ejército incluso se acercó a la ciudad de Alejandría. Con la asistencia de Roma, Ptolomeo VI recuperó el control nominal de Egipto, pero su reinado, gobernando con su hermano y su esposa, permaneció lleno de inquietud. En 163 aC, su hermano y él finalmente llegaron a un compromiso mediante el cual Ptolomeo VI adquirió Egipto mientras Ptolomeo VIII gobernaba Cirene. En 145 aC, Ptolomeo VI murió en batalla en Siria.

GUERRA CIVIL

Poco se sabe sobre el reinado o la persona conocida como Ptolomeo VII o si realmente alguna vez reinó, pero Ptolomeo VIII, el hermano menor de Ptolomeo VI, subió al trono en el año 145 aC. En la verdadera forma ptolemaica, se casó con la viuda de su hermano, Cleopatra II, solo para reemplazarla por su hija, su sobrina Cleopatra III. Una guerra civil causó estragos en Egipto que duró del 132 al 124 aC. especialmente devastó la ciudad capital de Alejandría, que pasó a odiar a Ptolomeo VIII. En realidad, esto no era raro ya que había poco amor entre los ciudadanos de la ciudad y la familia real. Este intenso odio provocó una extrema persecución y expulsión para los habitantes de la ciudad. Finalmente, se llegó a una amnistía en el 118 aC.

Ptolomeo VIII fue sucedido por su hijo mayor en 116 aC. Ptolomeo IX Soter II (Salvador) (142 - 80 aC.) también fue conocido como Látiro (garbanzo). Como muchos de sus predecesores, se casaría con dos de sus hermanas, Cleopatra IV, madre de Berenice IV, y Cleopatra V Serena, quien le dio dos hijos. Gobernó conjuntamente con su madre Cleopatra III hasta 107 aC. cuando huyó a Chipre después de ser derrocado por su hermano. Él recuperó el trono en 88 aC. y gobernó hasta su muerte en 80 aC.

EL ASCENSO DE ROMA

Los siguientes pocos faraones tuvieron poco impacto, si es que hubo alguno en Egipto, y por primera vez, un poder creciente en el oeste tuvo un gran impacto, Roma. Ptolomeo X Alejandro I (140 - 88 aC.) era el hermano menor de Ptolomeo IX y había servido como gobernador de Chipre hasta que su madre lo trajo a Egipto en el 107 aC, reemplazando a su hermano. En 101 aC. supuestamente asesinó a su madre Cleopatra IV. 

Luego se casó con la hija de Cleopatra V Serene (su sobrina), Berenice III. Él salió de Egipto después de haber sido expulsado en el 88 aC., solo para perderse en el mar. Le sucedió brevemente su hijo menor, Ptolomeo XI Alejandro II (100 - 80 aC). Después de otorgar Egipto y Chipre a Roma, Ptolomeo XI fue colocado en el trono por el general romano Cornelio Sila y gobernó conjuntamente con su madrastra Cleopatra Berenice hasta que él la asesinó. Desafortunadamente, él mismo fue asesinado por los alejandrinos.

Ptolomeo XII Neo Dioniso (también conocido como Flautista) fue otro hijo de Ptolomeo IX que sucedió a Ptolomeo XI en 80 aC. Se casó con su hermana Cleopatra Trifena. 

Desafortunadamente, su estrecha relación con Roma hizo que los alejandrinos lo despreciaran y lo expulsaran en el 58 aC. Sin embargo, recuperó el trono con la ayuda del gobernador sirio Gabinio y solo pudo permanecer a través de sobornos y sus vínculos con Roma, ya que el Senado romano realmente desconfiaba de él.

El próximo faraón Ptolomeo XIII (63 - 47 aC) fue el hermano y esposo de la infame Cleopatra VII. Su tiempo en el trono fue efímero. Se había unido sin éxito con su hermana Arsinoe en una guerra civil, eligiendo oponerse tanto a Julio César como a Cleopatra en una lucha por el trono. Inicialmente, había esperado ganar el favor de César cuando mató al general romano Pompeyo, que había buscado refugio en Egipto y le había entregado la cabeza cortada a César. Sin embargo, el comandante romano se puso furioso porque quería matar al propio Pompeyo. El ejército de Ptolomeo XIII fue derrotado después de una batalla intensa, y se ahogó en el río Nilo cuando su bote se volcó. Arsinoe fue llevado a Roma en cadenas (más tarde fue liberada).

Después de Ptolomeo XIII fue otro hermano Ptolomeo XIV (59 - 44 aC.) que había servido brevemente como gobernador de Chipre y luego se había casado con su hermana (por voluntad de César), gobernando hasta su abrupta muerte posiblemente causada por envenenamiento por orden de su hermana más grande.

LA ÚLTIMA FARAONA PTOLEMAICO: CLEOPATRA

El último faraón de Egipto fue Cleopatra VII, a quien la historia conoce simplemente como Cleopatra. Ella gobernó Egipto durante 22 años, controlando gran parte del mar Mediterráneo oriental. Como muchas de las mujeres de su época, era muy educada, siendo preparada para el trono por su padre Ptolomeo XII a la manera tradicional griega (helenística). Ella se hizo querer por el pueblo egipcio, participando en muchos festivales y ceremonias egipcias, además de ser el único Ptolomeo en aprender el idioma egipcio además de hablar hebreo, etíope y otros dialectos.

Para asegurar el trono después de derrotar a sus hermanos y hermana, se dio cuenta de que tenía que seguir siendo amiga de Roma. Su relación con Julio César ha sido el tema de los dramaturgos y poetas durante siglos. Con la muerte de César y el equilibrio de poder en Roma bajo cuestión, ella se puso del lado, desafortunadamente, del general romano Marco Antonio, para perderlo todo en la Batalla de Actium. Lamentablemente, no pudo encontrar compasión en Octavio, el futuro emperador Augusto y se suicidó. Sus hijos por César y Antonio, Cesarión (Ptolemeo XV) y Antilo fueron ejecutados por Octavio. Sus otros hijos, Alejandro Helos, Cleopatra Serene y Ptolomeo Filadelfo eran más jóvenes y se les permitió vivir. Como con el resto del Mediterráneo, descrito una vez como un lago romano, Egipto se sometió al dominio romano y el poder de los Ptolomeos terminó.

HELENIZACIÓN Y ALEJANDRÍA

Una de las características más importantes del gobierno ptolemaico fue su política de helenización, que integraba el idioma y la cultura griegos en la vida cotidiana egipcia. No hubo intento de asimilarse a la civilización egipcia. Una de las primeras medidas de Ptolomeo I fue trasladar el centro de gobierno desde su ubicación tradicional en Memphis, que seguiría siendo el centro religioso, a la ciudad de Alejandría, recientemente construida. Alejandría tenía una ubicación más estratégica, mucho más cerca del mar Mediterráneo y Grecia. Debido a este movimiento, Alejandria se convirtió en una ciudad más griega que egipcia. De hecho, los Ptolomeos rara vez saldrían de la ciudad y luego solo tomarían un crucero de placer por el Nilo. Como con gran parte del antiguo imperio alejandrino, el griego se convertiría en el idioma del gobierno y el comercio.

Ptolomeo también estableció a Alejandría como el centro intelectual del Mediterráneo cuando construyó allí una enorme biblioteca y museo. Si bien el museo proporcionó asientos para la reflexión silenciosa, la biblioteca amasó una colección de miles de rollos de papiro, atrayendo a hombres de filosofía, historia, literatura y ciencia de todo el Mediterráneo en las próximas décadas. El asesor de Ptolomeo I en el proyecto fue Demetrio de Falero, graduado del Liceo de Aristóteles en Atenas; la biblioteca se convirtió realmente en un centro de cultura helenística. Desafortunadamente, la biblioteca y su contenido fueron destruidos en una serie de incendios durante sus años bajo control romano.

En el puerto de la ciudad, Ptolomeo comenzó la construcción del Faro, un enorme faro (que completará su hijo Ptolomeo II). Este único faro era una inmensa estructura de tres pisos. Su faro era visible a kilómetros y se iluminaba tanto de día como de noche, convirtiéndose finalmente en una de las siete maravillas del mundo antiguo. Aparte de Alejandría, otra ciudad, menos glamorosa fue construida en el Alto Egipto: Ptolemaida fue fundada como un centro para la afluencia de residentes griegos recién llegados.

Si bien puede parecer que Ptolomeo I tenía la intención de transformar Egipto en otra Grecia, en muchos aspectos aún respetaba al pueblo egipcio y reconocía la importancia de la religión y la tradición en su sociedad. Tanto él como sus sucesores apoyaron los muchos cultos locales. Para mantener la paz con los sacerdotes del templo, restauró numerosos objetos religiosos robados por los persas. Sin embargo, mientras se respetaba a los antiguos dioses egipcios -uno no quería enojar a los dioses- surgieron dos nuevos cultos: el primero estaba dedicado a Alejandro Magno, que para la población griega servía como una forma de expresar su continua lealtad a los Ptolomeos. Un segundo culto, que nunca ganó popularidad, se dedicó al dios de la sanidad, Serapis. Localmente, los sacerdotes del templo permanecieron como parte de la clase dominante, otra prueba de su lealtad a los Ptolomeos.

Por último, aunque la capital pudo haberse movido, la estructura administrativa básica se mantuvo, aunque muchos de los escribas egipcios tenían dificultades para escribir en griego. Egipto tenía una economía estrechamente controlada; gran parte de la tierra era tierra real y se necesitaba permiso para derribar un árbol o incluso para criar cerdos. El mantenimiento de registros fue importante, toda la tierra fue inspeccionada y el ganado inventariado. Por supuesto, dado que Egipto tenía una economía basada en la agricultura, los impuestos basados ​​en el censo y las encuestas de tierras eran esenciales. Bajo Cleopatra VII hubo un impuesto a la sal, un impuesto a los diques, e incluso un impuesto sobre los pastos. Los pescadores incluso tuvieron que renunciar al veinticinco por ciento de su pesca.

EL ENCIERRO DE SYLVIA LIKENS

El morbo se conjuga con una reacción de hipersensibilidad en el cuerpo. Frente a la pantalla no hay quién no se horrorice por lo visto. En u...